Año 1996. El Ayuntamiento de la localidad albaceteña de Villarobledo y la joven promotora de conciertos Matarile unen esfuerzos para organizar un día dedicado a los grupos de rock más destacados del momento. Se había plantado la primera semilla de Viña Rock, pero el camino a seguir no era fácil. Aunque ahora resulte extraño pensarlo, hace más de una década nadie se habría atrevido a apostar por la música hecha aquí y mucho menos por el rock. Esa primera edición del festival fue uno de los hitos de la historia reciente de la música nacional, y es que en él compartían cartel tres de las más grandes bandas surgidas en la península en la última década: Platero y Tú, Extremoduro y Los Planetas, flanqueados por clásicos como Los Enemigos o promesas como Australian Blonde. Era una época en la que nadie apostaba por el éxito de un evento de estas características. Sin embargo, el festival superó todas las expectativas y animó, no sólo a repetir, sino a mejorar. Nadie podía creer que el recién nacido Viña Rock iba a ser capaz de reunir a más de 65.000 personas en su décimo aniversario y convertirse en el patrón de confección de muchos de los nuevos festivales nacidos a su sombra. Confirmado. Daban comienzo diez años de historia.
Año 1997. Había pasado un año y la organización se enfrentaba al reto de demostrar que el éxito conseguido no era fruto del azar. Hamlet, Reincidentes, Chucho, Soziedad Alkoholika y El Niño Gusano comandados por Def Con Dos y la veteranía de Rosendo, destacaban en un festival que no tenía nada que envidiar a su predecesor y que, a pesar de la intensa lluvia de esos días, alcanzó proporciones inolvidables.
El festival fue consolidándose año tras año dentro de la escena musical nacional y en cada edición se introducían novedades que buscaban superarse. Así, Viña Rock fue evolucionando: la duración pasó de uno a tres días, se abrió a nuevas propuestas musicales y al escenario de las primeras ediciones se le sumó un segundo espacio en 1998 y otros dos más de carácter temático (metal y hip hop) en el 2000, se introdujeron actividades deportivas y de ocio, el repertorio de artistas empezó a incluir a grupos de otros países latinos… Todo ello hizo que a partir de ese año el Viña Rock pasara de ser denominado Festival Nacional de Música Apocalíptica a ser calificado como Festival Arte-Nativo, agrupando así las diversas formas de arte contracultural del momento.
A pesar de las constantes transformaciones que ha experimentado el festival, su espíritu trasgresor y alternativo siempre se ha mantenido intacto. Viña Rock se ha convertido en cita obligada para los amantes de una música de calidad fuera de los canales habituales de difusión y para aquellos que quieren conocer nuevos talentos musicales. Artistas como Rosendo, Def Con Dos o Saratoga han sido invitados habituales del festival y algunos grupos que luego darían mucho que hablar en la escena musical como Estopa, Mägo de Oz, O’Funk’illo o La Mala Rodríguez tuvieron su trampolín al éxito en Viña Rock.
Otro aspecto importante, que ya se pudo empezar a apreciar desde el año 1999 con la presencia de los argentinos A.N.I.M.A.L. en el cartel, es la ventana abierta a los artistas de procedencia latinoamericana que ha permitido que en las últimas siete ediciones hayan desfilado por el festival las bandas más importantes de Argentina como La Renga, Los Piojos, Rata Blanca, Pappo’s Blues, Andy Chango, Todos tus Muertos, Bersuit o Logos; grupos procedentes de Cuba como Orishas, de Brasil como Sepultura, Angra, Ratos de Porao y Shaaman o México como El Tri y Molotov. También ha habido sitio para artistas europeos de carácter latino como es el caso de los italianos Banda Bassotti, los rumanos Fanfare Ciocarlia o los franceses Sargento García y Mouss Et Hakim que nos visitarán en este 2006.
Y así hasta el 2005. En la pasada edición se celebraron diez años de superación y de éxitos y se inaugura una nueva etapa llena de retos y nuevas ilusiones. Décimo aniversario, record de público, la mejor música del momento acompañada de diversas actividades y celebraciones como la presentación de la película ambientada en el festival El Mundo Alrededor dirigida por Alex Calvo-Sotelo, que se estrenará a mediados de este próximo mes de mayo o la grabación de un documental dirigido por Primera Plana Producciones que dejará un recuerdo en soporte de imágenes de lo que fue la celebración de los diez primeros años de vida del festival.
Al público fiel de las primeras ediciones se han ido sumando, año tras año, nuevos seguidores que han hecho de Viña Rock el festival más concurrido de la península y donde el cartel, en palabras de los propios asistentes, ha llegado a convertirse en una excusa, en una simple anécdota. Una fiesta venir aquí, un honor tocar aquí. Viña Rock se ha convertido en punto de encuentro, en lugar de peregrinación de un público que conectó desde el principio con un proyecto que apostó firmemente desde sus inicios por nuestros artistas más trasgresores y puede sentirse orgulloso de, en sus diez años de historia, haber visto desfilar por sus escenarios a los grupos más importantes del rock nacional.
Tras la resaca del éxito, volvemos con la misma fuerza de siempre y, una vez más, no pensamos defraudar a nadie en Viña Rock 2006, el XI Festival Arte- Nativo.


